Pocas cosas puedo decir sobre lo que me pasó este año. O al
menos pocas cosas buenas o de mi interés.
Fue un año de
cambios, de esos que uno piensa que no van a llegar nunca, pero llegan y
cambian todo lo bueno que tiene uno antes de que se dé cuenta.
Ya el comienzo con
las vacaciones no fue lo que esperaba, ya que hice muchas menos cosas de las
que quería, en cambio, me preparé muchísimo para el ingreso de la facultad, que
estaba regalado. Hasta un pibe decente de tercer año de un colegio decente lo aprobaba
sin inconvenientes. Como desperdicié febrero, ni se imaginan.
Al menos el verano
tuvo sus cosas, conocí bien a Ale, un gran pibe. Tengo mucho para compartir con
él.
Mucho más no me
acuerdo, aunque si hubo salidas con los chicos, las cuales siempre son
agradables. No puedo creer que a veces alguien cuestione si va a ir o no a
causa de la falta de organización de qué vamos a hacer, como si eso fuera más
importante que el hecho de vernos y pasar un buen rato todos juntos. Siempre
hay algo para hacer, che.
Me acuerdo cuando fuimos a comer al barrio chino, jaja. La
próxima vez no pidan chop suey :) jajaj
Ya los últimos días
de febrero empecé a cursar en la facultad. Sí, re temprano.
Mi cumpleaños no fue
la gran cosa, de hecho nunca lo fue. Ni siquiera me gustan los cumpleaños, y
menos el mío.
Pero al menos esas personas que quiero mucho me saludaron,
no me refiero a las de siempre, que te saludan con su speech de compromiso, por más de que le
pongan la mejor onda y se los agradezco; sino esas que quiero muchísimo y su
ausencia es un golpe muy, muy grande.
Parece re tonto
resaltar algo así, pero fue el primer año que me sentí bien al recibir tales
palabras, y para mí son muchísimo más importante que cualquier regalo o lo que sea.
Lamentablemente, no se dio de organizar de hacer algo.
Después, de a poco el
año, junto con la facultad, se encargaron
de llevarse lo que me hacía bien, de alguna forma.
La facultad por
momentos venía bien, hablando en el aspecto social. Había varios pibes con los
que me llevaba, ¡hasta uno que me era
conocido y venía del mismo colegio que yo! Hablamos de todo. Mientras nadie hablaba
con nadie porque no se conocían, yo estaba con él. Al poco tiempo fue
desapareciendo. No sólo el que iba a mi colegio, sino también los otros con los
que me llevaba, el que leía mangas y me contaba su vida insignificante pero era
buen pibe, el que todos marginaban por cómo se veía pero era muchísima mejor
persona que todos los otros juntos, el que conocí en el otro cuatrimestre,
todos. Cada uno por diferentes razones, pero hicieron que me quede casi solo.
Igualmente siguen habiendo uno o dos con los que me llevo bien, pero no los veo
siempre, ya que no cursan exactamente lo mismo que yo. Eso pasa cuando uno
estudia en una facultad que las aulas con más chicas que las habitaciones de la
casa de uno y hay poca gente para hacer sociales. Pero bueh.
En el aspecto del
estudio estuvo aceptable. No pude hacer bien todas la materias, pero créanme
que di todo lo que tenía.
Igualmente, no es nada que me llegue a atrasar demasiado,
por suerte.
Yendo a las cosas
buenas, y también asiladas, se encuentra un momento único que fue el 30 de
marzo, cuando fui a ver a Muse ♡, con
Ale. Me acuerdo perfecto de ese día. Uno de los mejores de todos, sin duda.
Verlo a Matt, a Dom, a Chris la verdad fue maravilloso.
También, en cierta
medida, con Maiden. Me encantó ese día. Después de perdérmelos las dos veces
anteriores disfruté de un gran recital. Bruce se veía genial, como siempre.
Además fui a Ozzy y
Deep Purple, los vi por segunda y tercera vez, respectivamente. Días geniales
también, pero menos intensos que los citados anteriormente.
Sólo cuatro recitales
en el año, de los cuales tres se dieron en dos semanas, toda una furia (?)
jajaj.
También el día que
fui a la Davis, algunos al cine (este año hubo pocos estrenos interesantes, ¡el
que viene está llenísimo! jaja) y alguna cosa más que ahora me esté olvidando
debe haber.
Después no hubo
grandes momentos. De pasatiempos por alguna razón empecé a ver varias
películas, no muchas, sino la cantidad que alguien normal mira, pero es
destacable ya que antes casi ni miraba. Se puede aprender mucho del cine. Es
apreciable y entretenido, realmente.
También hice lo
posible para leer bastante seguido. Parece tonto decirlo, pero a veces la
facultad no te deja respiro para cosas como esas. Conocí al gran Sherlock
Holmes, por favor, que grandeza. Lectura obligada para quien tenga buen gusto.
Entre esas cosas
fueron pasando mis días. Sí, no fueran la gran cosa. A veces, aquello que
parecía alejarse recobraba la vitalidad de otros no tan viejos tiempos, lo que
me ilusionaba y me ponía feliz. Me esforcé mucho en esos momentos, pero no
dependen sólo de mí, y a veces que no de den como uno quiere no lo pone nada
bien :(
Y de a poco fui llegando
a estos días de diciembre. Hubo semanas en las que no hice más que estudiar,
porque así lo requería el momento. Ahora ya puedo despreocuparme un poco de eso
y hacer esas cosas que antes no podía, más que nada por tiempo. Pero claramente
no fue el año que esperaba. Más allá de que se dieron cosas únicas y valiosas,
fue más un año de pérdidas que otra
cosa. Ni hablar del tema familiar. Un asco. Como siempre, pero mucho peor.
En general, fue un
año bastante triste, con momentos aislados de una felicidad que quisiera tener
siempre. Las cosas se dieron así en parte por los cambios, pegar ese
"salto" de empezar la facultad y dejar de ver a mis amigos todos
los días.
..Y no olvidar los constantes dolores de cabeza.
..Y no olvidar los constantes dolores de cabeza.
El año pasado estaba
mejor, sin dudas.
