sábado, 31 de diciembre de 2011

2011


 Pocas cosas puedo decir sobre lo que me pasó este año. O al menos pocas cosas buenas o de mi interés.
 Fue un año de cambios, de esos que uno piensa que no van a llegar nunca, pero llegan y cambian todo lo bueno que tiene uno antes de que se dé cuenta.

 Ya el comienzo con las vacaciones no fue lo que esperaba, ya que hice muchas menos cosas de las que quería, en cambio, me preparé muchísimo para el ingreso de la facultad, que estaba regalado. Hasta un pibe decente de tercer año de un colegio decente lo aprobaba sin inconvenientes. Como desperdicié febrero, ni se imaginan.
 Al menos el verano tuvo sus cosas, conocí bien a Ale, un gran pibe. Tengo mucho para compartir con él.

 Mucho más no me acuerdo, aunque si hubo salidas con los chicos, las cuales siempre son agradables. No puedo creer que a veces alguien cuestione si va a ir o no a causa de la falta de organización de qué vamos a hacer, como si eso fuera más importante que el hecho de vernos y pasar un buen rato todos juntos. Siempre hay algo para hacer, che.
Me acuerdo cuando fuimos a comer al barrio chino, jaja. La próxima vez no pidan chop suey :) jajaj
 Ya los últimos días de febrero empecé a cursar en la facultad. Sí, re temprano.

 Mi cumpleaños no fue la gran cosa, de hecho nunca lo fue. Ni siquiera me gustan los cumpleaños, y menos el mío.
 Pero al menos esas personas que quiero mucho me saludaron, no me refiero a las de siempre, que te saludan con su speech de compromiso, por más de que le pongan la mejor onda y se los agradezco; sino esas que quiero muchísimo y su ausencia es un golpe muy, muy grande. 
 Parece re tonto resaltar algo así, pero fue el primer año que me sentí bien al recibir tales palabras, y para mí son muchísimo más importante que cualquier regalo o lo que sea. Lamentablemente, no se dio de organizar de hacer algo.

 Después, de a poco el año, junto con la facultad, se encargaron de llevarse lo que me hacía bien, de alguna forma. 

 La facultad por momentos venía bien, hablando en el aspecto social. Había varios pibes con los que me llevaba, ¡hasta uno que me era conocido y venía del mismo colegio que yo! Hablamos de todo. Mientras nadie hablaba con nadie porque no se conocían, yo estaba con él. Al poco tiempo fue desapareciendo. No sólo el que iba a mi colegio, sino también los otros con los que me llevaba, el que leía mangas y me contaba su vida insignificante pero era buen pibe, el que todos marginaban por cómo se veía pero era muchísima mejor persona que todos los otros juntos, el que conocí en el otro cuatrimestre, todos. Cada uno por diferentes razones, pero hicieron que me quede casi solo. Igualmente siguen habiendo uno o dos con los que me llevo bien, pero no los veo siempre, ya que no cursan exactamente lo mismo que yo. Eso pasa cuando uno estudia en una facultad que las aulas con más chicas que las habitaciones de la casa de uno y hay poca gente para hacer sociales. Pero bueh.
 En el aspecto del estudio estuvo aceptable. No pude hacer bien todas la materias, pero créanme que di todo lo que tenía.
 Igualmente, no es nada que me llegue a atrasar demasiado, por suerte.

 Yendo a las cosas buenas, y también asiladas, se encuentra un momento único que fue el 30 de marzo, cuando fui a ver a Muse ♡, con Ale. Me acuerdo perfecto de ese día. Uno de los mejores de todos, sin duda. Verlo a Matt, a Dom, a Chris la verdad fue maravilloso. 
 También, en cierta medida, con Maiden. Me encantó ese día. Después de perdérmelos las dos veces anteriores disfruté de un gran recital. Bruce se veía genial, como siempre.
 Además fui a Ozzy y Deep Purple, los vi por segunda y tercera vez, respectivamente. Días geniales también, pero menos intensos que los citados anteriormente.
 Sólo cuatro recitales en el año, de los cuales tres se dieron en dos semanas, toda una furia (?) jajaj.
 También el día que fui a la Davis, algunos al cine (este año hubo pocos estrenos interesantes, ¡el que viene está llenísimo! jaja) y alguna cosa más que ahora me esté olvidando debe haber.

 Después no hubo grandes momentos. De pasatiempos por alguna razón empecé a ver varias películas, no muchas, sino la cantidad que alguien normal mira, pero es destacable ya que antes casi ni miraba. Se puede aprender mucho del cine. Es apreciable y entretenido, realmente.
 También hice lo posible para leer bastante seguido. Parece tonto decirlo, pero a veces la facultad no te deja respiro para cosas como esas. Conocí al gran Sherlock Holmes, por favor, que grandeza. Lectura obligada para quien tenga buen gusto. 

 Entre esas cosas fueron pasando mis días. Sí, no fueran la gran cosa. A veces, aquello que parecía alejarse recobraba la vitalidad de otros no tan viejos tiempos, lo que me ilusionaba y me ponía feliz. Me esforcé mucho en esos momentos, pero no dependen sólo de mí, y a veces que no de den como uno quiere no lo pone nada bien :( 

 Y de a poco fui llegando a estos días de diciembre. Hubo semanas en las que no hice más que estudiar, porque así lo requería el momento. Ahora ya puedo despreocuparme un poco de eso y hacer esas cosas que antes no podía, más que nada por tiempo. Pero claramente no fue el año que esperaba. Más allá de que se dieron cosas únicas y valiosas, fue más un año de pérdidas que otra cosa. Ni hablar del tema familiar. Un asco. Como siempre, pero mucho peor.
 En general, fue un año bastante triste, con momentos aislados de una felicidad que quisiera tener siempre. Las cosas se dieron así en parte por los cambios, pegar ese "salto" de empezar la facultad y dejar de ver a mis amigos todos los días. 
 ..Y no olvidar los constantes dolores de cabeza.

 El año pasado estaba mejor, sin dudas.

miércoles, 7 de diciembre de 2011


Spend your days full of emptiness
Spend your years full of loneliness
Wasting love, in a desperate caress
Rolling shadows of nights